El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, impulsó una intervención interinstitucional para prevenir un aumento de los casos de dengue ante los riesgos sanitarios asociados con la emergencia hídrica que afecta a la capital hondureña.
La jornada reunió a la Secretaría de Salud, COPECO, el Heroico y Benemérito Cuerpo de Bomberos de Honduras, las Fuerzas Armadas, a través del Batallón Humanitario y de Rescate, Cruz Roja e iglesias. También participaron organizaciones de asistencia humanitaria como OIM, GOAL y Acción Contra el Hambre.
Así mismo, estuvieron presentes las autoridades municipales como el Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (SIMGER), con la participación de CODEM, Policía Municipal, Movilidad Urbana, Desarrollo Humano, Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Microempresas de Limpieza, Unidad de Gestión Ambiental (UGA), Gestión Comunitaria, Instituto de Desarrollo Municipal (IDEM) y la Gerencia de Salud para el Pueblo.
El edil Juan Diego Zelaya señaló que la decisión de intervenir de manera anticipada buscaba evitar que la emergencia hídrica derivara en una crisis sanitaria.
“Es importante ponernos enfrente del problema para que una posible crisis sanitaria no nos agarre desprevenidos y empezar desde ya a prevenir. Tenemos que fortalecer la conciencia sobre el cuidado y la calidad del agua, porque cada gota cuenta”, dijo el alcalde.
La escasez de agua podía llevar a más familias a almacenar el recurso en pilas, barriles y otros recipientes, que, si no permanecían tapados y limpios, podían convertirse en criaderos del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.
Según datos de la Región Sanitaria Metropolitana del Distrito Central, durante la semana epidemiológica 35 se registraron 104 casos de dengue, mientras que el acumulado entre las semanas 1 y 35 llegó a 1.918 casos, incluidos seis de dengue grave.
Las comunidades con mayor incidencia entre las semanas epidemiológicas 32 y 35 fueron Flor del Campo, Los Pinos y Las Brisas, algunas de las zonas incluidas en la primera etapa de intervención.
Los equipos desplegaron acciones en Los Pinos, Villa Nueva, 3 de Mayo, El Pedregal, San Miguel, José Arturo Duarte, Izaguirre, José Ángel Ulloa y Villa Adela, donde realizaron visitas casa por casa para identificar riesgos y atender a las familias.
La intervención incluyó vigilancia epidemiológica, eliminación de criaderos, fumigación, aplicación de BTI, limpieza y saneamiento ambiental, retiro de chatarra, distribución de agua y atención a hogares en condiciones de vulnerabilidad.
El gerente interino de UMAPS, Raúl Lanza, destacó que la situación requería una respuesta conjunta por la relación entre la sequía, el abastecimiento de agua y los riesgos para la salud.
“En una emergencia no se trabaja desde un solo frente. Se necesita un trabajo en equipo con todos los actores clave”, afirmó Lanza, quien señaló que la intervención buscaba dar una respuesta integral a la población.
Por su parte, el director del SIMGER, Julio Quiñónez, explicó que las visitas permitieron recopilar información directamente en las comunidades para orientar las acciones de prevención y atención.
“Queremos llegar casa por casa, no solo a limpiar las comunidades, sino también a tocar puertas y conocer lo que está ocurriendo en cada hogar”, señaló Quiñónez.
Durante el despliegue, los equipos también recopilaron información sobre otros riesgos que podían afectar a las familias, entre ellos posibles casos de gusano barrenador en mascotas y presencia de gorgojo, con el propósito de canalizar cada situación hacia las instituciones correspondientes.
La intervención buscó reforzar la prevención del dengue y promover entre los habitantes del Distrito Central el manejo adecuado del agua almacenada, mientras las autoridades mantenían acciones de atención frente a los efectos de la emergencia hídrica.



